BERLIN :: Italia se coronó campeón del mundo por cuarta ocasión al vencer 5-3 a Francia en definición de penales.
El tiempo regular y el alargue terminó igualado 1-1, con gol de penal de Zinedine Zidane a los seis minutos y el empate de Marco Materazzi a los 19.
Fabrio Grosso encajó el último penal y desató la celebración "Azzurri".
La despedida de Zidane se vio opacada por su expulsión a los 110 minutos por pegarle un cabezazo en el pecho a Materazzi. Fue el último partido de "Zizou" con la selección ya que anunció su retiro tras haber jugado 108 partidos y convertido 31 goles, tres de ellos durante este mundial.
Zidane con excesiva maestría convirtió un penal que Materazzi le cometió a Florent Malouda. Con Buffon lanzado hacia el otro sector, la pelota pegó en el travesaño y entró.
Andrea Pirlo lanzó un córner y Materazzi la clavó al fondo de la red en un momento donde abundaban los nervios y escaseaba la precisión.
Poco antes del alargue, Alessandro Del Piero reemplazó al italo-argentino Mauro Camoranesi para sumarse a Toni y Vicenzo Iaquinta, en una fórmula de tres delanteros que le dio sus frutos cuando le ganó 2-0 en la semifinal a Alemania, con el partido a punto de ir a los penales.
Sobre el final de la primera mitad del tiempo extra, Buffon se ganó largamente el premio del mejor arquero del mundial, tras sacar con un mano al córner un tremendo cabezazo de Zidane que iba con destino a la red.
En el reinicio, Zidane usó otra vez la cabeza, pero en este caso para plantársela en el pecho de Materazzi, tras una discusión, ya que el italiano previamente lo había sujetado en una jugada. El mediocampista recibió la roja directa por parte del árbitro argentino Horacio Elizondo, después de consultar con el línea.
Con un hombre menos y a esta altura del partido, a Francia no le quedó otra que irse para atrás y esperar los penales, salvo algún esporádico contragolpe.
Finalmente, Italia se quedo con la copa por definición desde el punto de penal. Grosso marcó el penal decisivo y Berlín se vistió de fiesta.