16 de junio de 2006 - Grupo C  

Las tres G de Argentina: ganar, gustar y golear

El equipo de José Pekerman quedó a un paso de octavos de final tras golear 6-0 a Serbia y Montenegro con una actuación colectiva soberbia

Cambiaso concretó uno de los mejores goles del partido

GELSENKIRCHEN :: Con un concierto de fútbol distinguido y armonía colectiva, Argentina venció 6-0 a Serbia y Montenegro.

Fue una lucida victoria con goles que coronaron increibles jugadas colectivas: Maxi Rodríguez marcó a los 6 y 41 minutos, mientras que Esteban Cambiasso a los 31, Hernán Crespo a los 78, Carlos Tevez a los 84 y Lionel Messi a los 88.

Los serbios, que desde los 65 jugaron con uno menos al ser expulsado Mateja Kezman, vienen de perder 1-0 ante Holanda, y están al borde de la despedida.

Volcado a la izquierda, Juan Pablo Sorín se la pasó de taco a Javier Saviola, y la "Fiera" Rodríguez festejó su primer gol en el partido.

Argentina se quedó en forma prematura sin Luis González, quien dio señales de sentir un tirón en una pierna por lo que fue reemplazado por Cambiasso.

Argentina marcó su segundo golazo en otra lucida maniobra colectiva: Saviola se la pasó a Cambiasso, quien hizo una pared con Crespo que se la devolvió de taco al propio Cambiasso, que le pegó de zurda para clavar el 2-0.

Más tarde Saviola ganó una pelota cerca de la línea del córner, gambeteó a Milan Dudic y lanzó un remate que desvió el arquero Dragoslav Jevric para la entrada de Rodríguez. Tras pegar en la parte interna del palo Maxi festejó su segundo gol.

Carlos Tevez por Saviola, un cambio de atacante por atacante, dejó en claro que Argentina no se resignaba a meterse atrás.

Casi a un cuarto de hora del final, se produjo en Argentina el esperado debut de Lionel Messi, quien entró por Rodríguez.

Y de inmediato, el juvenil delantero del Barcelona, de 18 años, asistió a Crespo, que ayudado por una pierna rival la mandó adentro.

Tevez, otro que llegó desde el banco, metió el quinto con una impresionante jugada individual, incluyendo un caño, para luego clavarla de derecha en la red.

Si algo le faltaba al partido era el gol de Messi, que llegó con un remate rasante en un pase al vacío de Tevez.