13 de junio de 2006 - Grupo F  

Brasil sin jogo bonito

Sin mostrar su famoso "jogo bonito" , Brasil consiguió un ajustado triunfo por 1-0 ante Croacia, gracias a un golazo de Kaká en el primer tiempo

(Error de publicación, en un principio la noticia se publicó con un pequeño error consistente en el copete y fue corregido sin demoras. Disculpe las molestias ocasionadas.)

 

Kaká encuentra el gol a minutos del entretiempo

BERLIN :: Al carnaval brasileño le falta ritmo y que todos sus componentes desfilen en la misma dirección. Kaká se movió a una velocidad más alta que el resto y fue el que evitó el desastre. Ronaldinho colaboró, pero hay que esperar mucho más de él.

Brasil propuso un fútbol directo y atrevido desde el inicio, para intimidar a los croatas. Pero estos desactivaron la línea de creación brasileña. Con tres centrales, el seleccionador croata borró del mapa a Ronaldo y Adriano.

Agobiaron a los croatas al principio, pero fueron perdiendo intensidad e ideas y hasta cedieron por momentos la posesión de la pelota. El orden defensivo de los balcánicos acabó con la imaginación de Brasil, que no inventó como acostumbra.

Con las espaldas bien cubiertas, los croatas se atrevieron y Babic, Prso y Klasnic robaron parte del protagonismo reservado a los campeones del mundo. El segurísimo Lúcio y su compañero Juan, comenzaron a aparecer más que Ronaldo y Adriano.

Algo no funcionaba en Brasil, que fue incapaz de interpretar el sistema defensivo croata. Sus ataques nunca fueron fluidos y si encontraron el camino al gol fue gracias a Kaká. Apenas faltaban dos minutos para el descanso, recibió el balón, observó a Pletikosa y con el interior de su pierna izquierda colocó el balón en la red. Fue la acción más brillante y la que acabó por decidir un encuentro que se cerró con Brasil metido en su campo y sudando para defender el resultado.

Las malas vibraciones que transmitió Brasil en el primer tiempo no desaparecieron en el segundo, en la que se vio a una magnífica Croacia. Bien plantada, la selección que dirige Kranjcar nunca perdió el orden y dispuso de más de una ocasión para haber equilibrado el marcador. No lo hizo porque a sus delanteros les faltó puntería y Dida siempre estuvo en su sitio.

Si son los defensas los más activos es que algo no funciona en Brasil, que añoró una mayor participación de Ronaldinho y, sobre todo, de Adriano y Ronaldo, que acabó sustituido por Robinho y silvado cuando se acercaba al banco.