12 de junio de 2006 - Grupo E  

Ganó el más práctico

Italia arrancó bien el Mundial. Superó a Ghana 2 a 0 con goles de Pirlo y Iaquinta. Francesco Totti salió lesionado en el segundo tiempo
Pirlo convierte el primer gol de la selección azzurra


LEIPZIG :: Acostumbrados a ver a los italianos mirar a su arco más que a la del rival, la presencia de Totti y Pirlo en el mismo equipo añade una variante interesante a lo que siempre ha sido la selección azzurra y multiplica sus posibilidades ofensivas.

Por eso, cuando tomó ventaja en el marcador gracias al buen gol de Pirlo, terminó recuperando su versión más tradicional, hasta desesperar a los debutantes ghaneses, que acabaron desesperados y estrellándose una y otra vez contra el muro levantado delante de Buffon.

Ghana no supo aprovechar sus 15 minutos de fama por su torpeza ofensiva y los ghaneses terminaron cayendo en la trampa de Italia, que aprovechó los despistes defensivos de los africanos para apuntarse su primera victoria en el torneo.

Los despistes de los ghaneses y los errores del árbitro, el brasileño Carlos Simón, que no quiso ver un claro penal de De Rossi a Gyan en la segunda parte.

Con Pirlo, escoltado por Perrotta y De Rossi, dirigiendo el tráfico y Totti por detrás de Gilardino y Toni se debía esperar más de Italia. Pero ni con ese potencial ofensivo y ventaja en el marcador se permiten más licencias de las necesarias. La profesionalidad y el compromiso en su grado máximo, hasta llegar al aburrimiento.

Sudor por talento

Las intenciones de Lippi quedaron claras cuando se retiró Totti lesionado y su puesto lo ocupó Camoranesi. Con las espaldas bien cubiertas, ya no importa que casi al final Del Piero sustituya a Toni, que estuvo tan desafortunado como Gilardino.

Con el trabajo defensivo hecho, Italia se encontró además con un regaló de Kuffour que cerró el resultado. El central de la Roma quiso ceder el balón a su arquero, pero lo golpeó con menos fuerza que lo haría un niño de tres años. Iaquinta aprovechó el obsequio, eludió con facilidad a Kingston, y acabó con las pocas opciones que tenían los ghaneses, que dieron alguna patada de más.

Marcello Lippi y sus hombres sacaron el manual y ganaron a la italiana. Nada nuevo, es su costumbre.